EL “PENTA” DE RAÚL ORLANDINI DIBOS

San Isidro, 02 de setiembre del 2011.- Raúl Orlandini Dibós es otro de los pilotos que forman parte de la leyenda de CAMINOS DEL INCA, su perseverancia lo llevó a ganar en 5 oportunidades el Gran Premio Nacional de Carreteras, fue el primer piloto que consiguió firmar un triplete (92-93-94); Raúl llegó a la ronda incaica, levantado el veto de realizar competencias deportivas (1976), debutó acompañado de Gianni Galletti a bordo de un Hillman, en la categoría Turismo Nacional, Clase “C”, lamentablemente la primera experiencia acabó en la primera etapa.

Orlandini reconocería más tarde, que una vez involucrado en esta prueba, nunca pudo salir de ella, medio en broma sostenía que: “…todas las carreras de autos me gustan, pero Caminos es lo máximo…es como bailar siempre con la reina de la fiesta…”; Raúl insistió en 1977 y volvió a quedarse en la segunda etapa, pero al año siguiente logró terminar en el segundo casillero del podio, con un Datsun escoltó al juliaqueño Rolando Cornejo, en el grupo Turismo Nacional, Clase “B”. Fue en 1979, cuando Raúl empezó a usar el clásico número 666, desde aquella época cada vez que coincidía la categoría, lo utilizaba o en su defecto empleaba los dos últimos dígitos: 66.

Raúl Orlandini Dibos siguió perseverando, participaba en todas las versiones y en las diferentes rutas que tomaba CAMINOS DEL INCA, hasta que en 1988 logró llevarse el triunfo en su categoría junto a Tacho Rojas, siendo segundo en la clasificación general, tras Henry Bradley Unzueta, que ese año conseguía su sétima corona; gran resultado para Raúl, pero faltaba coronar el premio mayor.

En 1992 y acompañado de Oscar Dávila, Orlandini Dibos inicia una etapa brillante, se lleva categóricamente el triunfo central del Gran Premio Nacional de Carreteras CAMINOS DEL INCA, para no dejar ninguna duda repite la historia al año siguiente y en 1994 sella el triplete; tres triunfos consecutivos que hacían justicia con el piloto tenaz.

Después de los 3 triunfos consecutivos de Eduardo Dibos: 2000 – 2001 – 2002, Raúl se trazó romper el empate que había conseguido su primo Chachito y luego de siete años de sequía, Orlandini regresó por la puerta grande en el 2003 y montado en un Mitsubishi junto a Juan Pedro Cillóniz llega al Tetra; pero eso no era suficiente para un grande como Raúl Orlandini, dos años más tarde, en 2005 rubrica su quinta corona, que lo coloca como el segundo piloto más ganador de la historia.